Reconocimiento de astros: el STAR-FINDER

A primera vista uno podría pensar que no hay nada que se parezca más a una estrella que otra estrella…

 

Desde muy antiguo, para identificar a las estrellas, se las ha agrupado en figuras arbitrarias – llamadas Constelaciones- a las que se les ha dado en general nombres mitológicos o de animales. En 1930, la Unión Astronómica Internacional, acordó que las constelaciones estuvieran limitadas por paralelos y círculos horarios, reconociendo oficialmente 88 de ellas.

Algunas de estas constelaciones son especialmente útiles para el navegante: Osa Mayor, Pegaso, Orión, Escorpio y Crux, entre otras.

La pregunta es: ¿resulta fácil para el navegante identificar una estrella? La respuesta es que si vemos y reconocemos la constelación no habrá problema para identificar a sus componentes y, además, partiendo de esas componentes, a través de proyecciones y enfilaciones, podremos identificar muchas más. De hecho, es el procedimiento normal para situarse en la mar por observación de dos estrellas. Contamos, además, como ayuda, con Catálogos y Planisferios que nos ayudan en la tarea. El catálogo más antiguo es el de Hiparco y entre los modernos merece citarse el de Argelander, completado en Bonn en 1862. Contiene unas 300.000 estrellas. El Almanaque Náutico español contiene un catálogo de 99 estrellas y en el mismo almanaque se encuentran cuatro planisferios, que son proyecciones estereográficas de los dos hemisferios sobre el plano del ecuador, tomando como punto de vista el del polo opuesto. También se utilizan las naviesferas que son esferas de pequeño tamaño donde están representados los astros. Pero a veces, no es posible, a pesar de todo, identificar el astro. La razón es que el cielo esté parcialmente nublado de modo que todos los medios anteriores nos impiden identificar la estrella. ¿Qué hacer en este caso?: todos los capitanes saben que marcando el astro con el compás y tomando su altura con el sextante, podremos, a partir de la latitud de estima, del ángulo cenital (deducido del azimut) y de la altura verdadera, calcular el ángulo en el polo, del que deduciremos el horario astronómico del astro y la declinación. Con el horario astronómico del astro desconocido y el de Aries, ambos referidos al meridiano del lugar o el de Greenwich, podremos pasar al Ángulo Sidéreo y con el A.S. y la declinación, en las páginas correspondientes del Almanaque, podremos encontrar de qué estrella se trata. Decíamos que cualquier Capitán de Yate lo sabe y lo ha practicado, siempre -claro está- que haya obtenido su título con anterioridad a la entrada en vigor de la normativa actual, es decir, antes de 2015. Porque, ¡sorpréndanse todos! En el temario actualmente vigente (desde 2015) ya no figura el método analítico para el reconocimiento de astros. ¡Increíble pero cierto…!

Y es en este momento, cuando conviene hablar de un método práctico y sencillo para reconocer un astro. Se trata de identificador de astros del H.O. Americano (Star Finder and Identifier).

El Identificador de astros del H.O. Americano (Star Finder and Identifier), nos proporciona un medio visual y mecánico para reconocer fácilmente los astros, siendo también muy útil para determinar los astros que pueden observarse en los crepúsculos.

Consiste en un disco-base circular en cuyas caras están representadas 57 estrellas seleccionadas; una cara corresponde al hemisferio norte y la otra al hemisferio sur, ocupando en dichas caras los polos norte y sur, respectivamente, el centro de las mismas. Los bordes de este disco están graduados de 0º a 360º, en sentido contrario al de las agujas del reloj, para medir el horario de Aries en el lugar (el cero está determinado por la intersección del primer máximo de ascensión con el borde del disco y, por tal razón, encima del mismo viene representando el símbolo de Aries γ). Consta también de nueve discos trasparentes, correspondientes a distintas latitudes (de 10º en 10º, desde los 5º de latitud a los 85º), en los cuales están dibujadas las curvas que representan los almicantarats y los verticales, pintadas de azul, de 5º en 5º; en dichos discos transparentes, viene indicado el zenit con una cruz y el meridiano superior queda determinado por la línea que une el polo con el mencionado zenit, terminando esta línea en una flecha que nos sirve de referencia para medir el hLγ en el borde graduado del disco-base.

En el disco-base se pueden situar los planetas y otras estrellas que no figuran en el mismo, conociendo sus coordenadas uranográficas ecuatoriales (AR y d), por medio de otro disco transparente, en el cual hay dibujos unos círculos concéntricos y radios, pintados en rojo, de 10º en 10º, que representan los paralelos de declinación y los semicírculos horarios, respectivamente; el borde de dichos discos transparentes está graduado de 0º a 180º hacia el E y el W. En el radio 0º, que termina en una flecha, hay un orificio rectangular que nos sirve para poder situar los planetas o las estrellas adicionales. Los referidos radios se utilizan para que, una vez situado el citado disco transparente, se pueden medir los horarios de los astros (lo cual no se suele hacer nunca).

Para identificar un astro desconocido, se halla el horario de Aries en el lugar y se sitúa en el disco-base el disco transparente de latitud más próxima a la nuestra, de forma que la flecha de este último marque en el borde graduado del primero dicho hLγ; en la intersección (o en sus proximidades) de las curvas correspondientes al azimut y altura verdaderos del astro desconocido, los cuales han sido tomados previamente, se hallará el mencionado astro con su nombre.

El Identificador de astros es más práctico y manejable que la naviesfera, y es magnífico recurso para identificarlos sin necesidad de complicados cálculos analíticos. Totalmente recomendable para los antiguos capitanes de yate que, de no conocerlo, se asombrarán de su sencillez y, evidentemente, para los nuevos que, a pesar de no haber aprendido el sistema tradicional, hallarán en este recurso una forma de mejorar sustancialmente sus conocimientos prácticos.

Como recordatorio final, no podemos dejar de informar que en nuestro Curso de perfeccionamiento de “Astronomía Náutica Práctica”, entre otras cosas, se aprende a utilizar con solvencia el Star-Finder.

Deja una pregunta o comentario