Comprar un barco: 10 cosas a tener en cuenta

Comprar un barco: 10 cosas a tener en cuenta

Sí, ya sé que el decantarse por uno u otro barco tiene muchas veces un gran componente de subjetividad. Es inevitable. No sólo con los barcos sino con muchas de las decisiones que tomamos. Por eso, en esta ocasión, insisto. Porque no es algo pasajero e intrascendente y porque al margen de nuestras sensaciones hay una serie de consideraciones que requieren un análisis más frío:

¿Cómo establecer esas consideraciones?

¿Cómo tener una guía que nos ayude a no equivocarnos?

¿No sería una buena idea disponer de un “Decálogo” de cosas a tener en cuenta al comprar un barco?

Pues vamos a ello:

1. ¿Comprar un barco de motor o de vela?

He ahí la cuestión. A veces, esa decisión está firmemente preestablecida porque va ligada al uso o a la experiencia previa: si queremos comprar un barco para practicar pesca o inmersión, por ejemplo, o lo que nos gusta por encima de todo es navegar, oyendo sólo el rumor del agua y del viento. Pero en otros casos, ya sea porque no existe esa experiencia previa o bien pretendemos hacer un uso mixto del barco, ligado generalmente al disfrute veraniego, la cosa no está tan clara. Y por eso, en primer lugar, deberíamos despejar esa incógnita. Si no se tiene claro, hay que probar primero con amigos y conocidos y recabar toda la información posible, escuchando opiniones diferentes hasta tener un criterio decidido.

2. ¿Tamaño del barco?

Esa sería la segunda consideración. ¿Cuántos somos? ¿Quiénes van a ir habitualmente? ¿Cuántos camarotes tendría que tener? Evidentemente, todo ello tiene que ver también con el precio, pero no debemos olvidar que, como veremos más adelante, con el mismo presupuesto se pueden adquirir barcos de esloras muy diversas. Hay otros factores que juegan en este aspecto, como son la antigüedad y el estado de conservación. Hay que ver cómo equilibrar nuestras necesidades con nuestras posibilidades.

3.¿Por qué queremos comprar un barco?¿Qué uso vamos a darle?

En el primer punto hemos hablado también de este tema, pero no sólo nos referimos aquí a los aspectos relacionados con la actividad en sí (pesca, inmersión, paseo, regatas, verano y fondeo, etc.), sino también a si nuestra actividad será esporádica o continua. Si haremos salidas de unas horas o de un día o quizá de fin de semana o de varias semanas. Será importante tenerlo claro, porque el barco deberá tener un grado de autonomía (combustible, agua, etc.) que posibilite, si es el caso, viajes de más tiempo y unas condiciones de habitabilidad y comodidad diferentes para estancias largas que para cortas u ocasionales.

4.¿Dónde queremos navegar?

¿cerca de la costa, a distancias medias, por todo el mediterráneo, más lejos incluso…? Todo ello tiene que ver, naturalmente, con conceptos vertidos anteriormente, pero de lo que se trata ahora, además de los criterios de habitabilidad, comodidad, etc., es de ver si el barco tiene el equipamiento adecuado para ese uso. Tanto en materia de seguridad como de comunicaciones y gobierno. Es bueno saber, antes de comprar el barco, si ya se ha utilizado con propósitos similares a los que nosotros pretendemos lograr.

5.¿Cuánto podemos pagar?

Ese tema es, generalmente, el gran tema. Normalmente se convierte en el elemento racional más determinante a la hora de tomar decisiones. Está claro que por muchos deseos que tengamos, por mucha carga emocional que acompañe a la decisión, el dinero disponible nos “baja” de nuestros sueños y nos coloca con los pies en tierra. Nos limita y nos fija de forma determinante hasta dónde podemos llegar. Así es y así será siempre. Pero, dentro de esa realidad, de esa disponibilidad, existen factores objetivos, como hemos visto algunos, que requieren una decisión por nuestra parte: en primer lugar, se trata de establecer el adecuado equilibrio entre tamaño, uso, zona de navegación y antigüedad. Debemos jugar, dentro de nuestro presupuesto, con esas variables y, en la medida de lo posible, ponderarlas lo suficiente para optar por lo mejor para nosotros. Y, a eso, añadirle un segundo aspecto, no menos relevante, como tener en cuenta, de forma clara, los costes que se van a generar a partir de la compra: es muy posible que el barco, para tenerlo a nuestro gusto deba ser puesto a punto: algunas reparaciones y cambios, añadir o cambiar equipamiento, etc. son frecuentes. Tenemos que hacer un presupuesto de ello y también de los costes futuros previsibles al comprar un barco. Un barco requiere un coste de mantenimiento que hay que considerar al margen del propio coste de adquisición y más allá del coste de puesta a punto al que nos acabamos de referir. Amarre, seguros, revisiones obligatorias (ITB), varadas, reparaciones, etc.

6. ¿A quién comprar?

¿Es mejor comprar un barco directamente del propietario o a través de un intermediario profesional (broker)? Es una pregunta habitual y que tiene una respuesta fácil: si se conoce el barco en concreto y a su propietario; si se ha navegado en él  y, por tanto, el grado de conocimiento de la embarcación es más que suficiente, si ese es el caso, y el precio es de mercado, comprar un barco directamente al propietario es una buena opción. Pero si no es el caso, si buscamos un barco que nos guste y que nos lo podamos permitir, si queremos tener pluralidad de opciones, entonces lo mejor es hacerlo a través de un broker. De entrada, un broker no está “casado” con un barco en concreto. Tiene más y, por esa razón, procurará encontrar y ofrecernos el que se ajuste más a nuestras necesidades. También estará más al día del mercado y sabrá perfectamente cuándo la relación a la que nos venimos refiriendo, ese mix entre eslora, antigüedad, estado, precio, etc. es mejor.

7. En cuanto a los “papeles” del barco

es decir, su documentación, podríamos añadirlo al punto anterior como razón de nuestro consejo de acudir a un broker a la hora de comprar un barco. La documentación tiene que estar clara y al día: Certificado de navegabilidad vigente, en el que figuren y se correspondan los equipos con lo que realmente está en el barco; con las inspecciones pasadas (ITB);  con el  Despacho en vigor y en la zona que nos interese; con los datos registrales correctos (Registro de Buques) y los impuestos pagados, si no se acuerda explícitamente de otra forma y, finalmente, libre de cargas de otro tipo.

8. No dejarse seducir por ofertas irreales

Nadie regala nada. Está claro que nos podemos encontrar con precios muy diferentes sobre barcos similares en situación parecida, en los que su mix respectivo no justifique ese precio tan bajo. De entrada hay que sospechar que exista algo oculto. Algo que no se vea a simple vista pero que pueda aparecer con posterioridad a la compra. Debemos tratar de averiguar por qué existe esa diferencia notable de precio y, en este caso, la intervención de un broker -un profesional de la compra venta de barcos– será también de una gran ayuda.

9. Antes de comprar, verificar y comprobar

¿Verificar y comprobar qué?: pues que todo lo que nos dicen que tiene el barco, se corresponda con la realidad. No se trata de que todo funcione como si fuera nuevo, porque no estamos hablando de barcos nuevos. Nos referimos a que la información que nos dan sobre el estado del motor, de los componentes eléctricos, de los órganos de gobierno y de fondeo, de la instrumentación, de la jarcia y de las velas, en su caso, se corresponda con lo que nos dicen.

10. Y finalmente

si todos los puntos anteriores han sido considerados, si hemos hecho ese ejercicio de objetividad, ahora sí, ahora ya podemos añadir a todo ello lo que nos diga el corazón. Porque en gran medida la adquisición de un barco tiene mucho de historia de amor.

 

 

2 comentarios en “Comprar un barco: 10 cosas a tener en cuenta”

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