Sobre los exámenes y sus incongruencias

Sobre los exámenes y sus incongruencias

En nuestro post del 19 abril 2015, titulado “Normativa actual de los títulos: una visión crítica”, ya expresábamos nuestra opinión general sobre los cambios que dieron lugar a la normativa vigente. No se trata, pues, de insistir -de momento- en lo mismo. De lo que se trata es de ver la escasa coherencia en cuanto a los planteamientos para el examen de los distintos títulos.

En primer lugar, es sorprendente el distinto baremo en cuanto a la exigencia de preguntas acertadas respecto al total del examen. Tradicionalmente, el número mágico era de un 30% de fallos máximos admisibles. ¿Todavía se conserva? Veámoslo:

En el examen de PER podríamos decir que está en línea. Actualmente las preguntas son 45 y el número máximo de fallos aceptados es de 13, lo que representa un 28,9%. Anteriormente las preguntas eran 75 y se aceptaba un máximo de 22 errores, es decir, un 29,3%. Por eso digo que en PER se sigue en la línea.

Ahora bien, en el curso de PNB, donde las preguntas son 27 y los fallos máximos admitidos, 10, el porcentaje pasa a ser del 37%. Es decir, con los alumnos de PNB se tiene una mayor consideración y se les da -en principio – un trato más “amable” que a los PER.

¿Es porque comienzan? No lo creo, porque la mayor parte de los PER también comienzan y, además, ese supuesto trato de favor se vuelve todo lo contrario cuando ese PNB, después de haber aprobado, se anima a continuar, cursando las materias que completan el curso de PER.

Si un PNB desea acceder al examen de PER, solo deberá examinarse de las 4 asignaturas que no hizo en su momento, lo que significa examinarse de 18 preguntas. Pero en ese examen, ¡sólo se permiten 3 fallos! ¡Solo tres! Fijémonos que eso representa un 16,67% de aceptación de fallos. Y la pregunta es: ¿Por qué esta penalización a un PNB que quiere “ascender” a PER? Francamente, a nosotros nos cuesta mucho entender qué razones han llevado a esta situación.

En segundo lugar, nos referiremos a los exámenes de Patrón y Capitán de Yate.

En ambos cursos, las preguntas de examen son 40, diez por cada una de las 4 asignaturas de cada curso. El porcentaje máximo de fallos aceptado es del 30% o, lo que es lo mismo, 12 fallos en total.

Pero es en la forma de computarlos, según una u otra modalidad de examen, donde aparecen las contradicciones o, como decimos en el título, las incongruencias o incoherencias.

Centrémonos primero en Patrón de Yate. Este examen se puede realizar de una sola vez, es decir, presentándose el alumno de las 4 asignaturas o, mejor dicho, de los dos bloques (cada uno de dos asignaturas) o bien en dos convocatorias, una por cada bloque.

Suponiendo que el alumno se presente de todo, como hemos dicho, tiene un margen de 12 fallos sobre las 40 preguntas (siempre que no sobrepase las establecidas como máximas para las dos asignaturas de navegación: Teoría y Carta). Si, por ejemplo, el alumno realizara 6 fallos entre las dos asignaturas del Bloque de Navegación, le quedarían todavía seis fallos a computar entre las dos asignaturas del Bloque Genérico (Seguridad y Meteorología).

Ahora imaginemos al mismo alumno, que decidió presentarse a examen en dos convocatorias distintas. Siguiendo con la suposición, en el examen del Bloque de Navegación realizó los seis fallos mencionados, igual que en el examen conjunto. Si a la siguiente convocatoria se presenta del Bloque Genérico, se le permitirá hacer un máximo de 10 fallos (5 como máximo por asignatura). Es decir, habrá pasado de 12 fallos máximos admisibles a 16, simplemente por el hecho de haberse presentado en dos convocatorias distintas. Nos preguntamos a qué se debe esta diferencia de criterio, que todavía puede ser más extrema si aplicamos un ejemplo con más fallos en el examen del Bloque de Navegación o, simplemente, por el hecho de estar en una apreciación “sui generis” del contenido del BOE sobre este título.

Nos referimos al sorprendente hecho de que cuando se produjo la publicación en el BOE del RD 247 de 11-10-14, por el que se regulan los títulos náuticos actuales, se produjo un error en la página referida al título de Patrón de Yate. En dos partes distintas de la misma página, se refería a los fallos máximos admitidos en las asignaturas de Navegación (Teoría y Carta): en un lugar ponía que el máximo de fallos admisibles en Teoría era de 3, admitiendo 5, como máximo, en carta. A continuación, ponía todo lo contrario: 5 fallos máximos en Teoría y 3 fallos máximos en Carta. Increíble, pero cierto. Y digo increíble, porque más de 3 años después, no se ha publicado ninguna aclaración que ponga solución a la discrepancia entre ambos datos. ¿Cómo está funcionando entonces el criterio de evaluación por parte de los Tribunales de examen? Pues fácil: para evitar recursos de alumnos que se crean perjudicados, según la interpretación del tribunal del texto del BOE, el criterio ha sido aceptar hasta 5 fallos en cada una de las asignaturas de Navegación, lo que significa, siguiendo con el caso anterior, que un alumno que se presente en dos tandas a examen podría hacer hasta 20 fallos en total, 10 en Navegación y otros 10 en el Genérico. Pero si lo hace de una sola vez, solo se le admitirá un máximo de 12. Chocante, ¿verdad?

¿Se esconde alguna razón lógica y congruente detrás de esa diferencia de criterio tan importante a la hora de avaluar? ¿Nadie lo previó?

En el caso de Capitán de Yate, se repite la mayor parte de las consideraciones en cuanto a examinarse de una sola vez (2 módulos, cuatro asignaturas) o hacerlo en dos veces, por módulos. Si bien es cierto que en este caso no se ha producido el error en el BOE, si que tendríamos, por ejemplo, que, en un examen conjunto, con 40 preguntas, solo se admitirán 12 fallos en total. Suponiendo que 9 de ellos lo fueran en Navegación -Teoría (5) y Cálculos Náuticos (4)-, que son los máximos permitido por asignatura, le quedaría un margen de 3 fallos para el resto de 20 preguntas del Bloque Genérico.

En el caso de realizar dos exámenes, por módulos, el alumno podría hacer 9 fallos en el Bloque de Navegación, como el caso anterior, y todavía podría tener un margen de 10 fallos en el Bloque Genérico (5 en Meteorología y 5 en Inglés). Es decir, en lugar de 12 fallos, podría llegar a hacer 19 en total. ¿Sigue siendo incoherente? Creemos que sí.

En definitiva, son cosas que hay que saber cuando uno quiere tomar la decisión de hacer un curso. En el caso de PNB, debería pensar con cuidado – si tiene alguna idea más o menos próxima en el tiempo– de hacer el PER, si le interesa más cursar PNB y luego acceder a PER o si le valdría la pena ir directamente al curso de PER. Es para pensarlo.

Y en los casos de Patrón y Capitán de Yate, a tenor de lo expuesto en este post, el alumno debe calibrar si le interesa más o menos presentarse a examen en una o dos convocatorias. También es para pensárselo dos veces.

 

 

2 comentarios en “Sobre los exámenes y sus incongruencias

  1. Sobre los exámenes y sus incongruencias, nadie a reclamado a la Administración el porqué de estas incongruencias, ni las escuelas se han quejado a la Administración?. O es que interesa a la Administración y a las Escuelas que los alumnos vayan suspendiendo, para así tener más ingresos por los consiguientes pagos de derechos a examen y matrículas de los repetidores en las escuelas nauticas?

    • Bueno, cuando escribimos un artículo denunciando esas incongruencias, parece que queda claro que a nosotros, como escuela, no nos parece correcto, sino todo lo contrario. ¿Se ha hablado con la Administración? Por supuesto que sí, durante el proceso de gestación de los nuevos títulos. Desde un punto de vista de contenidos -me refiero a los distintos temas eliminados o “descafeinados”, se ha dado un sonoro paso atrás. Pero fíjate que a muchos -alumnos, vendedores de barcos, etc- les parece muy bien. Lamentablemente eso es lo que hay. Y respecto al interés de las distintas administraciones sobre los derechos de examen, no he querido ponerlo así de evidente, pero parece que es una conclusión clara. Si no, no se entiende. En cuanto al interés de las escuelas, te tengo que decir que no conozco ninguna escuela que persiga tener más suspensos. Las escuelas persiguen todo lo contrario: poder decir que su porcentaje de aprobados es muy alto. Ese es su prestigio. O sea que los tiros no van por ahí. Además, debes saber que en la mayor parte de los casos, las escuelas -por ejemplo, la nuestra- no vuelven a cobrar al alumno si ha suspendido, sino que se le facilita la nueva asistencia a clase, si el alumno lo precisa, sin cargo.
      Espero haberte ayudado. Muchas gracias por tu interés.

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